Comunicado de prensa de la Unión Católica de los Farmacéuticos Italianos

Con la sentencia absolutoria del jueves 15 de diciembre ha concluido la larga situación judicial de una de nuestras colegas farmacéutica de Trieste. En 2013, remitiéndose a la objeción de conciencia y a la autonomía profesional, se negó a despachar un contraceptivo de emergencia con prescripción médica, indicando a la paciente la farmacia más próxima donde adquirirlo.

 

La decisión ética de nuestra colega estaba fundamentada en el conocimiento de evidencias e interpretaciones científicas de dominio público, y no sólo en las indicaciones contenidas en el folleto informativo que hacía hincapié en el posible efecto de este fármaco de impedir la implantación del embrión en el útero materno.

 

No fue, por lo tanto, una decisión espontánea y superficial, sino tomada después de una reflexión profunda y ponderada sobre los propios principios morales y profesionales. Y sin embargo, en respuesta a la denuncia ha seguido el enjuiciamiento por “incumplimiento del deber”, hasta el desenlace, deseado por todos nosotros y, en cierto modo, previsto, de la absolución de todos los cargos.

 

Nos unimos a la alegría de nuestra colega y compartimos su satisfacción por este resultado que pone fin a vicisitudes angustiosas y dolorosas también para su familia, una situación que, como es fácilmente comprensible, ha sido vivida como una injusta persecución por un comportamiento erróneamente considerado ideológico.

 

Al mismo tiempo expresamos nuestro agradecimiento al Avocado Simone Pillon, del Foro de Perugia, que colabora con nuestra asociación desde hace años, por su generosa y eficaz labor profesional que ha llevado a este resultado histórico.

 

 

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