3ª Conversación de Bioética. Envejecimiento y Síndrome de Down

El acto se celebrará el próximo jueves 16 de noviembre a las 19:00 h. en el auditorio de la Fundación Cofares (Santa Engracia, 31. Madrid) y contaremos con la presencia de dos reputados profesionales:

Dr. Jesús Flórez.
Catedrático Emérito de Farmacología de la Universidad
de Cantabria, Presidente y fundador de la Fundación
Iberoamericana Down 21.

Dr. Fernando Moldenhauer Díaz.
Jefe de la sección de Medicina Interna del Hospital
Universitario de la Princesa.

Modera la Dra. Elena Postigo,
Secretaria Académica de la Cátedra de Bioética
Jérôme Lejeune.

Las plazas son limitadas. Regístrate cuanto antes y confirma tu asistencia escribiendo
a contacto@fundacionlejeune.es o llamando al 91 345 93 18

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La ideología del género daña a los niños.

El Colegio Americano de Pediatras, ha actualizado recientemente su informe respecto a la ideología de género en los niños.

El Colegio Americano de Pediatras insta a los profesionales de la salud, educadores y legisladores a rechazar todas las políticas que condicionan a los niños a aceptar como normal una vida de suplantación química y quirúrgica del sexo opuesto. Los hechos – no la ideología – determinan la realidad.
1-La sexualidad humana es un rasgo binario biológico objetivo: “XY” y “XX” son marcadores genéticos de hombres y mujeres, respectivamente – no marcadores genéticos de un trastorno. La norma para el diseño humano es ser concebido ya sea hombre o mujer. La sexualidad humana es binaria por diseño con el propósito obvio de ser la reproducción y el florecimiento de nuestra especie. Este principio es evidente por sí mismo. Los trastornos extremadamente raros del desarrollo sexual (DSDs), incluyendo pero no limitado a la feminización testicular y la hiperplasia suprarrenal congénita, son todas las desviaciones médicamente identificables de la norma binaria sexual y son correctamente reconocidos como trastornos del diseño humano. Las personas con DSD (también denominado “intersex”) no constituyen un tercer sexo.
2-Nadie nace con un género. Todo el mundo nace con un sexo biológico. El género (conciencia y sentido de sí mismo como hombre o mujer) es un concepto sociológico y psicológico; No una biológica objetiva. Nadie nace con una conciencia de sí mismos como hombres o mujeres; Esta conciencia se desarrolla con el tiempo y, como todos los procesos de desarrollo, puede ser descarrilada por las percepciones subjetivas, las relaciones y las experiencias adversas de un niño desde la infancia hacia adelante. Las personas que se identifican como “sentirse como el sexo opuesto” o “en algún lugar entre” no comprenden un tercer sexo. Siguen siendo hombres biológicos o mujeres biológicas.

3- La creencia de una persona de que él o ella es algo que no son es, en el mejor de los casos, un signo de pensamiento confuso. Cuando un niño biológico sano siente que es una niña, o una niña sana, biológica, cree que es un niño, existe un problema psicológico objetivo que se encuentra en la mente y no en el cuerpo, y debe ser tratado como tal. Estos niños padecen disforia de género. La disforia de género (GD), anteriormente catalogada como Trastorno de Identidad de Género (GID), es un trastorno mental reconocido en la edición más reciente del Manual Diagnóstico y Estadístico de la Asociación Psiquiátrica Americana (DSM-V) .5 Las teorías psicodinámicas y de aprendizaje social De GD / GID nunca han sido refutadas.

4- La pubertad no es una enfermedad y las hormonas bloqueadoras de la pubertad pueden ser peligrosas. Reversible o no, las hormonas bloqueadoras de la pubertad inducen un estado de enfermedad – la ausencia de pubertad – e inhiben el crecimiento y la fertilidad en un niño previamente biológicamente sano.

5-Según el DSM-V, hasta el 98% de los chicos confundidos por sexo y el 88% de las niñas confundidas por el género aceptan finalmente su sexo biológico después de pasar naturalmente por la pubertad.

6- Los niños pre-púberes diagnosticados con disforia de género pueden recibir bloqueadores de la pubertad tan jóvenes como con once años, y requerirán hormonas sexuales cruzadas en la adolescencia posterior para seguir haciéndose pasar por el sexo opuesto. Estos niños nunca serán capaces de concebir ningún niño genéticamente relacionado incluso a través de la tecnología reproductiva artificial. Además, las hormonas sexuales cruzadas (testosterona y estrógeno) están asociadas con peligrosos riesgos para la salud, incluyendo pero no limitado a enfermedades cardíacas, presión arterial alta, coágulos sanguíneos, apoplejía, diabetes y cáncer.
7- Las tasas de suicidio son casi veinte veces mayores entre los adultos que usan hormonas sexuales cruzadas y se someten a una cirugía de reasignación sexual, incluso en Suecia, que está entre los países que más apoyan a los LGBTQ. ¿Qué persona compasiva y razonable condenaría a los niños pequeños a este destino sabiendo que después de la pubertad el 88% de las niñas y el 98% de los niños finalmente aceptará la realidad y lograr un estado de salud mental y física?

8- Condicionar a los niños para que crean que una vida de suplantación química y quirúrgica del sexo opuesto es normal y saludable, es un abuso infantil. Apoyar la discordancia de género como algo normal a través de la educación pública y las políticas legales confunde a los niños y los padres, llevando a más niños a las “clínicas de género” donde se les administrarán fármacos bloqueadores de la pubertad. Esto, a su vez, garantizar virtualmente que ellos “elegirán” una vida de hormonas sexuales carcinógenas y tóxicas y probablemente considerarán la mutilación quirúrgica innecesaria de sus partes sanas del cuerpo como adultos jóvenes.

Michelle A. Cretella, M.D.
President of the American College of Pediatricians

Quentin Van Meter, M.D.
Vice President of the American College of Pediatricians
Pediatric Endocrinologist

Paul McHugh, M.D.
University Distinguished Service Professor of Psychiatry at Johns Hopkins Medical School and the former psychiatrist in chief at Johns Hopkins Hospital

Para ver el texto original las aclaraciones actuales pinchar aquí:

Problemas de la supresión de la pubertad en el tratamiento de la disforia de género

Paul W. Hruz, Lawrence S. Mayer y Paul R. McHugh. The New Atlantis

La polémica en la opinión pública sobre cómo deben tratar las instituciones a los que se identifican con un género distinto a su sexo biológico ha sido recientemente motivo de debate para gobiernos, parlamentos, tribunales de justicia y hasta para programas de televisión de todo el mundo. ¿Debe autorizarse a que los hombres que se sienten mujeres tengan acceso a los baños femeninos? ¿Qué vestuarios de las escuelas deben utilizar, o se les debe permitir usar, a las niñas que se identifican como niños? ¿Hay que imponerles a los profesores el uso de los pronombres de género que prefieran los estudiantes, o incluso un pronombre neutro (como en inglés “ze” en lugar de “he” o “she”)? Sin embargo, detrás de estas cuestiones que generan la inquietud de la opinión pública hay otros aspectos relacionados con la salud y el bienestar de estas personas que pasan más desapercibidos. ¿Cómo deben atender los profesionales de la salud a los pacientes que se identifican con el género opuesto o cómo deben apoyar las familias a sus seres queridos que se sienten así? Hay mucho en juego: tal como se indicaba detalladamente en un reciente informe publicado en estas páginas, los que se identifican como transexuales tienen una probabilidad desproporcionadamente superior de padecer toda una serie de problemas de salud mental, incluyendo depresión, ansiedad, intentos de suicidio y suicidios.1 Los psiquiatras que se ciñen al Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (Diagnostic and Statistical Manual, DSM 5) de la Asociación Psiquiátrica de Estados Unidos utilizan el término “disforia de género” para describir una patología en la que la “incongruencia entre el sexo que uno siente o expresa y el que se le asigna” va acompañada de un “malestar clínicamente significativo o a un deterioro en lo social, laboral u otras áreas importantes de funcionamiento”.

Para leer el articulo completo:

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Sexualidad y género. Resultados de las ciencias biológicas, psicológicas y sociales,

Este informe ofrece una explicación minuciosa, resumida y actualizada de los resultados de investigaciones en el ámbito de las ciencias biológicas, psicológicas y sociales acerca de la orientación sexual y la llamada “identidad de género.” Esperamos que esta exposición facilite la labor de los médicos, científicos y ciudadanos en general, a la hora de abordar las dudas que tienen algunas personas en nuestra sociedad.

Algunos hallazgos fundamentales:

Primera Parte: Orientación sexual

 Las pruebas científicas no respaldan la visión de que la orientación sexual es una propiedad innata y biológicamente fija del ser humano (la idea de que los individuos “nacen así”).  Si bien hay pruebas de que los factores biológicos, como los genes y las hormonas, están asociados a la conducta y a la atracción sexual, no existen explicaciones convincentes de que la orientación sexual en los seres humanos tenga una causalidad biológica determinista. Aunque los científicos han detectado ciertas diferencias menores en la estructura y la actividad cerebral de sujetos homosexuales y heterosexuales, esos descubrimientos neurobiológicos no aclaran si son innatas o fruto de factores ambientales y psicológicos. No aclaran si son causa o efecto de conductas humanas.  Los estudios longitudinales en adolescentes apuntan a que la orientación sexual en algunas personas podría ser bastante flexible a lo largo de la vida. En este sentido, en un estudio se estimaba que hasta un 80% de los adolescentes del sexo masculino que indican una atracción hacia el mismo sexo dejan de sentirla al alcanzar la edad adulta (no obstante, algunos investigadores cuestionan hasta qué punto esa cifra refleja realmente los cambios en la atracción hacia el mismo sexo o es consecuencia de defectos metodológicos de la encuesta).  Se encuentran antecedentes de haber sufrido abusos sexuales dos o tres veces más frecuentemente en personas que no son heterosexuales en comparaciones con personas heterosexuales.

Segunda Parte: Sexualidad, indicadores de salud mental y estrés social

 En comparación con la población general, las subpoblaciones no heterosexuales tienen un riesgo más elevado de padecer diversos problemas de salud general y salud mental.  Se estima que los miembros de la población no heterosexual tienen 1,5 veces más riesgo de trastornos de ansiedad que los miembros de la población heterosexual, así como aproximadamente el doble de riesgo de depresión, 1,5 veces más riesgo de abuso de sustancias y casi 2,5 veces más riesgo de suicidio.  Los miembros de la población transgénero también presentan un mayor riesgo de sufrir diversos problemas de salud mental en comparación con los miembros de la población no transgénero. Resulta especialmente alarmante que en el colectivo transgénero, la tasa de intentos de suicidio a lo largo de la vida y para todas las edades se estime en un 41%, mientras que es menos de un 5% para la población general de los Estados Unidos.  Hay pruebas, si bien limitadas, de que diversos factores de estrés social como la discriminación y la estigmatización, contribuyen a elevar el riesgo de problemas de salud mental de las poblaciones no heterosexual y transgénero. Es necesario llevar a cabo más estudios longitudinales de calidad para que el “modelo de estrés social” sea una herramienta útil para entender esos problemas de salud pública. Sin embargo, las diferencias antes descritas se encuentran incluso en entornos sociales donde no existe un ambiente de discriminación contra estas personas.

Tercera parte: Identidad de género

 Los estudios científicos no corroboran la hipótesis de que la identidad de género sea una propiedad innata y fija del ser humano e independiente del sexo biológico, es decir, que una persona sea “un hombre atrapado en un cuerpo de mujer” o “una mujer atrapada en un cuerpo de hombre,” como si hubiera un error en su cuerpo y sus órganos genitales.  De acuerdo con una reciente estimación, aproximadamente el 0,6% de la población adulta estadounidense se identifica con un género que no se corresponde a su sexo biológico.  Los estudios comparativos de la estructura cerebral de personas transgénero y no transgénero han demostrado la existencia de correlaciones débiles entre la estructura cerebral y la identificación transgénero. Esas correlaciones no constituyen una prueba de que la identificación transgénero tenga una base neurobiológica.  En comparación con la población general, los adultos sometidos a cirugía de reasignación de sexo siguen experimentando un mayor riesgo de problemas de salud mental. En un estudio se observó que, en comparación con los grupos control, los individuos con reasignación de sexo tenían aproximadamente 5 veces más probabilidades de intentar suicidarse y 19 veces más de morir por suicidio.
Resumen ejecutivo
The New Atlantis ~ 6

 Los niños son un caso especial al abordar las cuestiones transgénero. Solo una pequeña minoría de los que manifiestan una “identificación de género cruzada” durante la niñez siguen haciéndolo en la adolescencia y la edad adulta.
 Son escasos los estudios científicos que avalen el valor terapéutico de los tratamientos para retrasar la pubertad o modificar las características sexuales secundarias en adolescentes, aunque algunos niños puedan mostrar un mayor bienestar psicológico si son apoyados y animados en su identificación de género cruzada. No existen pruebas de que a todos los niños con pensamientos o conductas de género atípicas haya que animarlos a convertirse en transgénero.

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XXV ANIVERSARIO AEFC

El pasado 27 de Mayo, tuvimos la celebración del XXV Aniversario de nuestra asociación. Comenzamos con una Misa de Acción de Gracias, oficiada por el Vicario General de Madrid, Ilmo. Sr. D. Avelino Revilla Cuñado, y concelebrada por nuestro Consiliario D. Juan Carlos García de Vicente, y el Consiliario de la F.I.P.C., Abbé Pierre Jean Welsch.

A continuación fuimos al Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid, donde disfrutamos de la conferencia de Mónica López Barahona, “Ciencia y Fe: Una experiencia profesional”

Después pudimos compartir una mesa redonda, con compañeros reseñables de la asociación, y recordamos cómo se fundó la asociación, a la desaparecida Maria Dolores Jimenez Caballero, persona clave en nuestra historia…

Os dejamos con algunas fotografías de ese día.

Nos encantó volver a encontrarnos con compañeros que hacía tiempo que no veíamos, y con nuevas caras.

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