Asociación Española de Farmacéuticos Católicos | Vacunas: ¿Son todas igualmente buenas desde el punto de vista ético?
15680
post-template-default,single,single-post,postid-15680,single-format-standard,cookies-not-set,vcwb,vcwb-ver-2.10,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-theme-ver-16.6,qode-theme-bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-5.5.2,vc_responsive

Vacunas: ¿Son todas igualmente buenas desde el punto de vista ético?

Vacunas: ¿Son todas igualmente buenas desde el punto de vista ético?

 

Conocemos desde hace muchos años cuánto han contribuido las vacunas a mejorar la salud de la población en todo el mundo. Pero en el caso de muchas de ellas desconocemos su procedencia. Las Ciencias de la Salud nos sorprenden casi a diario con avances y progresos que en muchos casos parecen de ciencia ficción… Dando por hecho el bien que estos adelantos suponen para el ser humano, los aceptamos acríticamente y nos resulta difícil cuestionar sus métodos e intereses. Pero no es esta una actitud responsable; debemos preguntarnos si, en este aspecto de la salud relacionado con la prevención de enfermedades infecciosas mediante vacunas, los fines justifican los medios.

Los beneficios para la salud asociados a la terapia vacunal están bien documentados. Podemos decir que la salud de la población mundial ha mejorado también gracias a la correcta alimentación, sanidad y diversas medidas de salud pública, pero el papel que han jugado las vacunas ha sido importantísimo dada su eficacia en la protección de los individuos frente a enfermedades infecciosas como difteria, tétanos, tuberculosis, etc.

  1. Procedencia de las vacunas

Los virus no crecen en medios de cultivo, como lo hacen las bacterias o los hongos. Para multiplicarse necesitan células vivas a las que infectar, y es por ello que se realizan cultivos en lo que se conoce como líneas celulares. Una línea celular estable es un tipo de célula capaz de dividirse indefinidamente sin cambiar ni de morfología ni de función, y por lo tanto muy apta para cultivos de laboratorio. Su obtención requiere de una técnica muy compleja y por eso los laboratorios compran las líneas celulares existentes. Sabemos que algunas de las vacunas contra enfermedades víricas se cultivan en líneas celulares llamadas HDCS (Human Diploid Cell Strains, células diploides humanas). Cuando se buscó el origen de las células diploides humanas más conocidas, las WI-38 y las MRC-5, se descubrió que procedían de abortos provocados.

Las células WI son llamadas así porque provienen del Wistar Institute, organismo de la Universidad de Pennsyllvania en Philadelphia donde desarrollaba sus trabajos Leonard Hayflick. Las células WI-38 proceden del pulmón de un feto abortado de sexo femenino, concretamente eran fibroblastos y se obtuvieron en julio de 1962. Las células MRC-5 son fibroblastos pulmonares de un feto varón abortado, su denominación proviene del Medical Research Council de Londres y se obtuvieron en septiembre de 1966. Estas dos líneas celulares son actualmente las más utilizadas en la producción de vacunas que utilizan como medio de cultivo células diploides humanas pero existen otras: Células MRC-9, células IMR-90, células R-17, células 293 (HEK 293) que se han obtenido también de abortos humanos provocados.

Rubeola, sarampión, parotiditis, rabia, poliomielitis, viruela, hepatitis A, varicela y herpes zóster son enfermedades para las que se emplean vacunas que utilizan células diploides humanas. Existen vacunas alternativas contra estas enfermedades infecciosas preparadas a partir de células o tejidos animales; sin embargo, su disponibilidad dependerá del país interesado. Así, no existe una vacuna éticamente aceptable contra la varicela en Europa y Japón, por ejemplo.

  1. Objeciones morales a algunas vacunas en razón de su procedencia

Para cuantos se oponen al aborto se plantean al menos dos cuestiones importantes:

– ¿Puede un católico hacer uso de vacunas obtenidas a partir de material biológico procedente de abortos, o está moralmente obligado a negarse a usarlas?

-Y ¿Un padre católico, puede rehusar que vacunen a su hijo con vacunas de ese tipo?

Esta problemática ha generado una amplia literatura en bioética, con posiciones a favor y en contra de la vacunación, dentro del área católica. La Santa Sede, en 2005 y en 2008, intervino con dos pronunciamientos que ayudaron a clarificar esta cuestión: Respecto a la preparación, distribución y comercialización de estas vacunas, se dice que tal proceso es moralmente ilícito, porque podría contribuir a incentivar la realización de otros abortos voluntarios para la producción de esas u otras vacunas. La declaración recuerda a los médicos y padres de familia que tienen el deber de recurrir a vacunas alternativas (si existiesen), ejerciendo toda la presión posible sobre las autoridades políticas y sobre los sistemas sanitarios, con el fin de que estén disponibles otras vacunas que no planteen problemas morales.

En lo que atañe a enfermedades contra las cuales no hay todavía vacunas alternativas y éticamente aceptables, señala que es obligatorio abstenerse de usar estas vacunas sólo si puede hacerse sin que los niños, y la población en general, corran riesgos de salud importantes.

  1. Vacunas que plantean problemas éticos derivados de conflictos de interés

Intereses económicos: la vacuna de la Gripe A.

El virus de la gripe pertenece a un grupo de virus llamados influenza. Los que causan la gripe normal –estacional– son sobre todo los tipos A y B. Aunque los virus influenza infectan a aves y mamíferos, dando lugar a cuadros de gripe generalmente benignos, en ocasiones aparecen cepas especialmente agresivas para las que el ser humano no está preparado y que podrían tener efectos devastadores.

En junio de 2009 se originó una nueva alarma cuando la Organización Mundial de la Salud declaró que la infección causada por una nueva cepa del virus de la gripe A había alcanzado proporciones de pandemia. Se trataba de un virus tipo H1N1. Ya en septiembre del mismo año, la OMC -Organización Médica Colegial de España- publicaba un informe en el que hablaba de la alarma y angustia exageradas creadas en torno a la Gripe A, ya que aún siendo más contagiosa que la gripe estacional, el 95% de los casos serían leves resolviéndose entre 3 días y una semana como cualquier otra gripe. Respecto a la vacuna la calificaba de experimental y de seguridad y eficacias desconocidas.

Según un estudio del British Medical Journal de junio de 2010, un informe clave de la OMS ocultó los vínculos financieros entre sus expertos y las farmacéuticas Roche y Glaxo, fabricantes de Tamiflu y Relenza, los fármacos antivirales contra el virus H1N1. Informe que instó a los Gobiernos a apilar reservas de estos medicamentos por valor de 4.900 millones de euros. En España, el Ministerio de Sanidad adquirió unas 13 millones de vacunas contra la Gripe A. Aún con la alarma creada y la publicidad mediática, menos de tres millones de personas pertenecientes a los grupos de riesgo fueron a vacunarse, lo que puso de manifiesto la desconfianza de la población ante una vacuna sobre la que planeaba todo tipo de dudas entre la comunidad científica…

LA OMS (Organización Mundial de la Salud) ES UN organismo dependiente de la ONU EN EL QUE TRABAJAN más de 8.000 profesionales de 150 países. ES DE ESPERAR QUE, APRENDIENDO DE ERRORES COMETIDOS, SEPAN GESTIONAR de manera eficaz los recursos de que disponen los estados para combatir con éxito futuras pandemias.

Intereses ideológicos: la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (VPH)

El contagio por VPH es la infección sexualmente transmisible más frecuente en los Estados Unidos, responsable de 6,2 millones de casos anuales. El 90% de estas infecciones se resuelven espontáneamente, siendo el virus normalmente eliminado en el plazo de meses. Cuando no se elimina, allí donde se acantona el virus  -normalmente en el cérvix del útero- se producen cambios microscópicos en las células escamosas del revestimiento epitelial conocidas como neoplasia intraepitelial cervical (NIC), o verrugas genitales (condilomas acuminados) ambas lesiones son  precancerígenas pero son fáciles de identificar con el test de Papanicolau y de tratamiento sencillo: sólo el 1% de ellas degenerarán en cáncer.

La vacuna contra el VPH, Gardasil,  es una mezcla de dos de los tipos de VPH de bajo riesgo más comunes -el 6 y el 11- y de dos de los tipos de alto riesgo más frecuentes -el 16 y el 18-. Es eficaz frente a la infección por VPH solamente a condición de que el paciente no esté ya infectado con uno de los tipos virales que contiene la vacuna y, por supuesto, no ofrece protección contra las decenas de otros tipos de VPH ni contra otras enfermedades de transmisión sexual.

Los estudios realizados  por el National Cancer Institute (USA) señalan que la inmunidad dura solo 4 años, siendo necesarias nuevas dosis de recuerdo después. En cuanto a la seguridad de la vacuna hay evidencias de que puede causar síndrome de Guillain-Barré, epilepsias o artritis.

En nuestro país se implantó en el calendario vacunal y en febrero de 2009 se produjo en el Hospital Clínico de Valencia el ingreso de dos adolescentes por posibles efectos adversos a las vacuna. En marzo de 2011 la Asociación de Afectadas por la Vacuna del Papiloma (AAVP) presenta una demanda contra  el Ministerio de Sanidad en la que le exigen que reconozca los efectos secundarios de esta y denuncia una incorrecta atención sanitaria a las menores. El coste de la vacuna Gardasil es de 155,91 euros por dosis y hace falta suministrar  tres dosis para que sea eficaz, ya en marzo de 2010 se declara desde la coordinación del Grupo Español de Vacunas que existe una tendencia uniforme en las regiones hacia una menor cobertura con la tercera dosis.

Según la OMS y el prestigioso Centro Internacional de Control de Enfermedades de Atlanta (el CDC), lo más eficaz para prevenir la infección por VPH es retrasar el inicio de relaciones sexuales en jóvenes y la fidelidad entre quienes tienen relaciones sexuales. El virus del VPH se contagia por contacto sexual, razón por la cual la vacuna contra VPH no es comparable con el resto de vacunas incluidas en el calendario vacunal. No parece así recomendable la vacunación obligatoria y masiva de las adolescentes: Por un lado, por razones de bioseguridad y coste/beneficio. Por otro, porque equivale a asumir el prejuicio de que no es posible retrasar el inicio de relaciones sexuales ni mantener relaciones fieles, y porque no tiene en cuenta la decisión de aquellos jóvenes que así hayan elegido.

 

Bibliografía

– ACADEMIA PONTIFICIA PARA LA VIDA. Reflexiones morales acerca de células provenientes de fetos humanos abortados. Junio, 2005.

– ASOCIACIÓN DE BIOÉTICA DE LA COMUNIDAD DE MADRID. La enfermedad de la Organización Mundial de la Salud. Boletín Informativo. Año V/Nº18/ Marzo 2010.

– EVANS, VICTORIA. Commercial markets Created y Abortion. Thesis: ” Commercial markets Created by Abortion: Profiting from the Fetal”.

– FURTON, EDWARD J. Catholic Refusals of Inmunization. Such Actions are Often Unjustified. Ethics & Medics. December 2005. VOLUME 30, NUMBER 12.

– FURTON, EDWARD J. Morality is Not a Medical Problem. Sex and the HPV Vaccine. Ehics & Medics, July 2007. VOLUME 32, NUMBER 7.

– GÁNDARA DEL CASTILLO, ÁLVARO. Gripe A: ¿Temor o prudencia?. Abimad. Año V/Nº17/ Octubre 2009.

– REDONDO CALDERÓN, JOSE LUIS. Vacunas, biotecnología y su relación con el aborto provocado. Cuadernos de Bioética. XIX, 2008/2ª.

 

Elena Zapata Ramos-

Farmacéutica.