Asociación Española de Farmacéuticos Católicos | “LA EUTANASIA NO ES UN ACTO MÉDICO”. INFORME DEL COMITE DE PROFESIONALISMO MEDICO. ICOMEM.
17385
post-template-default,single,single-post,postid-17385,single-format-standard,vcwb,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-theme-ver-16.6,qode-theme-bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-6.0.5,vc_responsive

“LA EUTANASIA NO ES UN ACTO MÉDICO”. INFORME DEL COMITE DE PROFESIONALISMO MEDICO. ICOMEM.

“LA EUTANASIA NO ES UN ACTO MÉDICO”. INFORME DEL COMITE DE PROFESIONALISMO MEDICO. ICOMEM.

Ref.: www.icomem.es 26 marzo 2021

La web del ICOMEM dispone del Informe íntegro que el Comité de Profesionalismo Médico elaboró en los días previos a la aprobación de la Ley de Eutanasia

El Comité de Profesionalismo Médico del ICOMEM dispone en la web del Ilustre Colegio de Médicos de Madrid del Documento de Posicionamiento sobre la Proposición de Ley de Eutanasia en el Ejercicio de la Profesión. El Informe se elaboró el pasado mes de febrero, antes de la aprobación de la Ley de Eutanasia. Ayer jueves, 25 de marzo, fue publicada en el BOE.
Las consideraciones realizadas sobre las razones esgrimidas para abrir una regulación legal de la eutanasia en base a una demanda sostenida de la sociedad valen también para el desarrollo de la geriatría, los cuidados paliativos y las ayudas sociales. En estos tres aspectos figuramos a la cola de Europa. En nuestro país se realizó una Proposición de Ley de Eutanasia sin una legislación y desarrollo previo adecuado de los cuidados paliativos. No existe una formación adecuada mediante titulación especializada o como área de capacitación, mientras existe prácticamente en todos los países de la UE.
El Contexto Eutanásico y el Afrontamiento del Sufrimiento al Final de la Vida
La Ley define dos tipos de supuestos como posible contexto eutanásico: 1) Padecimiento grave, crónico e imposibilitante (el paciente no puede valerse por sí mismo); 2) Enfermedad grave e incurable causantes de un sufrimiento físico o psíquico constante e insoportable sin posibilidad de alivio y con un pronóstico de vida limitado. En ambos casos se deja en manos del paciente la decisión de definir el sufrimiento consecuencia de su enfermedad, como intolerable.  LEER MÁS